Hay restaurantes que están destinados a llamar la atención, por su diseño, por su concepto y, por supuesto, por sus platos: así fue para la Porcinería.

Todo el invierno mirando fotos de sus hamburguesas rodeadas de neón, paredes diseñadas con cerdos y citaciones de las abuelas. Lo hemos probado hace poco y las expectativas eran muy altas después de todas las recomendaciones que han sido 100% confirmadas y ha acabado por convertirse en uno de nuestros bistrot favoritos.

El restaurante se encuentra en Calle Lagasca 103, justo al lado del edificio más caro de España, que destaca sobre todo por sus ventanas cubiertas de mármol.

Due locales en uno

Al llegar al restaurantes tienes dos opciones: la barra con mesas altas justo en la entrada y una sala muy acogedora en la planta de abajo. Es lo que nos gusta de España, no se puede prescindir de la barra, y en todo el resto del mundo no hay un restaurante tan guay que te deje probar la carta picando algunos platos sin sentarse horas para cenar desde los entrantes hasta el postre. Además quedamos encantados con el trato recibido en este restaurante, aunque más maravillados todavía cuando degustamos varias cosas de la carta; en esto la Porcinería sabe como hacer felices a todos con sus propuesta variada, que incluye también una alternativa a base de cerdo durante el mediodía.

Como en cada bistrot que se respete hay que pedir los platos fuera de carta, porque su menú siempre está en continua evolución. El risotto de steak y boletus acaba de pasar a través de este proceso, primero fuera de carta y después disponible para todos los amantes de los sabores intensos como el del embutido típico de Alto Adige en el norte de Italia.

Los imprescindibles

Es imprescindible probar las alcachofas de Navarra con panceta de cerdo y foie y el plato estrella tanto por su sabor como por ser tan instagramable: el Bombón de cerdo al estilo thai con salsa kimuchi y alga wakame, parecido a un bun hecho en forma de bollito y relleno de cabezada de cerdo con el toque de salsa kimuchi (hermana menos picante de la salsa coreana kimchi).

La steak tartar al estilo clásico presentada junto a un huevo de codorniz es perfecta para el verano.

Opciones vegetarianas o veganas son muy difíciles de encontrar en este restaurante, pero sí hay opciones sin gluten en diferentes platos.

Y no olvidéis probar el postre trampantojo, el salami de chocolate con helado, que tiene pinta de ser el tipico salame local, pero solo tiene la mantequilla del cerdo y, aunque en América ya se coma bacon con chocolate, nosotros preferimos quedarnos sin bacon en el postre.

 La Porcinería

Calle Lagasca, 103 – Madrid

http://laporcineria.com

Teléfono: 910 33 38 74

Email: oink@laporcineria.com