Del jueves 17 al domingo 20 de junio, 12 bares y restaurantes del barrio madrileño servirán su propia croqueta al precio especial de un euro. “La croqueta es una tapa imprescindible en cualquier bar o taberna y merece un  mayor reconocimiento”, apunta Juan Pozuelo. Con ése motivo, el popular Chef impartirá un  showcooking de croquetas gourmet el mismo Día Mundial de la Tapa en la  Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid.

“La croqueta conquista a todo tipo de paladares por igual, carnívoros y veganos, tradicionales y  modernos”, subraya Juan Pozuelo.

croquetaEl padrino de Tapapiés también reivindica “el lugar de  privilegio que la croqueta se merece en la alta restauración”. Así, la selección del Día Mundial de  la Tapa de Lavapiés abarca croquetas para todos los gustos, de sabores contundentes como el  jamón ibérico y el lacón, a interpretaciones actuales más ligeras y vegetarianas.  

Entre éstas últimas, destacan la croqueta melosa de El Económico (Argumosa, 9), elaborada con  pesto casero de trufa, champiñones y aceitunas negras; y la ‘croqueTina Turner’ de chipirón de O  Pazo de Lugo (Argumosa, 28), cuyo rebozado en pasta kataifi hace un guiño al peinado de la  cantante norteamericana. La Lata de Cascorro (Embajadores, 1) apuesta por el punto justo de  picante del jalapeño combinado con queso de cabra, en una croqueta de lo más cremosa. 

La bechamel a fuego lento con picadillo de jamón da forma a una pieza deliciosa en El Automático  (Argumosa, 17), freída en abundante aceite de oliva. La de Espronceda (Santa Isabel, 17) y Tugou  (Plaza de Cascorro, 20) también versionan la clásica croqueta de jamón, acompañada de sus  salsas caseras. Entre otras, tampoco faltan la de bacalao a la portuguesa con esencia colonial en  Tostas & bacalao (Argumosa, 29), y la muy gallega de lacón con grelos en Portomarín (Valencia,  4). Cada establecimiento sirve la croqueta en sus propios días y horarios. 

Lavapiés vuelve a ver la luz. “Nuestra hostelería empieza a recuperarse de la pandemia”, señala  María Esteban, Presidenta de la Asociación de Comerciantes EnLavapiés, organizadora del Día  Mundial de la Tapa de Lavapiés. La crisis del COVID ha puesto en peligro la supervivencia de más  del 30% de sus bares y restaurantes. Tras unos meses muy duros, el consumo se ha reactivado y  algunos de sus hosteleros “ya se acercan a los niveles de facturación previos a la pandemia”.  

Croque-vanguardia 

Durante su showcooking en ACYRE, Juan Pozuelo demostrará que la croqueta también pertenece  a la alta cocina, entre la tradición y la vanguardia. La primera de sus cuatro recetas envuelve en  pasta filo un jugoso lingote de caldo de cocido con guarnición. Empanada en pan de Panko, su  ‘filocroqueta de caldo’ se sirve con salsa de tomate y cominos.  

Su vegano ‘capuccino de croqueta’ combina la gelée templada de purrusalda con espuma de  bechamel en corteza de pan frito. Los carnívoros lloran ante su ‘crujiente de pan y los avíos de su  croqueta’: picada de costilla asada en oblea de pan rallado con puntos de bechamel y de salsa  española. De postre, ‘tradicional de plátano y nueces’, croqueta dulce y vegana, con crema  pastelera suave, plátano y nueces caramelizadas.

Tapas de la esperanza 

Celebrado cada tercer jueves de junio desde 2018 en toda España, la tradición del Día Mundial de  la Tapa también se consolida en Lavapiés. El año pasado una tapa fermentada durante el  confinamiento por el cocinero y vecino Filip Strnad ayudó a reactivar su hostelería, duramente  golpeada por la crisis. Ya en 2011 Tapapiés empezó a renovar el escaparate gastronómico de un  barrio que llegó a figurar “entre los 10 mejores del mundo”. Quiere volver a serlo. 

Más de 250 comercios, bares y restaurantes integran la Asociación de Comerciantes EnLavapiés.  Fundada en 2005, trabaja para el desarrollo del barrio, así como para mejorar su convivencia, paz  social y calidad de vida. Responsable de iniciativas como Tapapiés, CALLE y Artesana Week, su  labor ha servido de ejemplo para la revitalización comercial de otros barrios madrileños.