La parrilla es una de las formas más fáciles y espectaculares de cocinar la carne, ya que permite sacar el máximo partido a sus propiedades, a su terneza, a su jugosidad y, sobre todo, a su sabor.

Así lo han demostrado el chef aragonés Javier Robles, especializado en la cocina del Ternasco de Aragón, y el chef experto en Ternera Gallega, José Manuel Mallón, quienes han elaborado diversas piezas en la terraza de The Hat Madrid para dar a conocer las “Carnes con estilo” y sus nuevos cortes, coincidiendo con el arranque del segundo año de su campaña de promoción europea.

Javier Robles, uno de los grandes embajadores de la carne de cordero de España, ha servido las clásicas e imprescindibles chuletillas de Ternasco de Aragón junto con otros sorprendentes cortes, como los churrasquitos (trocitos adobados de carne con hueso), los tournedós (rodaja de pierna sin hueso envuelta con su crepineta) o el filete de pierna sin hueso (ideal para los más pequeños).

Por su parte, el chef gallego y gran conocedor de las brasas, José Manuel Mallón, ha optado por piezas menos habituales a la parrilla como la llana (que se encuentra en la zona de la espaldilla), la punta de contra (que forma parte de la contra pero en su porción más dorsal) o el filete de vacío de Ternera Gallega (que tradicionalmente se utiliza en cocidos y guisos) para acabar con un delicioso chuletón trinchado.

Dos IGP con historia

En 2018, las IGP Ternera Gallega y Ternasco de Aragón pusieron en marcha “Carnes con estilo”, un plan de promoción para reivindicar las bondades de sus carnes frescas y poner en valor la importancia de los sellos de calidad garantizada de la Unión Europea.

Ambas denominaciones comparten valores, pero también historia. La IGP Ternasco de Aragón fue la primera carne fresca distinguida con una denominación específica en España en 1989, fecha en la que la IGP Ternera Gallega comenzó su labor de control y promoción. Ambas fueron reconocidas por la Unión Europea en 1996.